Entrevista a Antonio Zapata. El jefe: Haya, la Internacional Comunista y la ruptura con Mariátegui
—Buenos días, historiador Antonio Zapata. La entrevista va a girar en torno a su libro, El jefe: Haya, la Internacional Comunista y la ruptura con Mariátegui. En que consiste la documentación que ha revisado en Rusia, en cuánto a la relación de Haya de la Torre con la Internacional Comunista.
Haya fue presentado por el Partido Comunista Mexicano, pero no como delegado, sino como una persona interesante del Perú. Eso era lo que les interesaba a los rusos. Porque los rusos, en ese momento, de la Internacional Comunista, no tenían una sección en el Perú. Estaban interesados en el Perú. De tal manera que Haya llega de México, presentado por el Partido Comunista Mexicano, pero no como delegado. Él participa en tres conferencias, sobre las tres hay documentación. El V Congreso de la Internacional Comunista es la más importante en la que estuvo, era la reunión mundial de los comunistas, sin la presencia de Lenin, que estuvo en las primeras cuatro, debido a su muerte. Es la primera reunión sin Lenin. Y ahí fue como delegado fraterno, tiene dos textos en los cuales Haya cuenta cómo fue el congreso. No solo se cuenta con la documentación en Moscú, del mismo Haya. Además, en ese lapso, participó en otras dos conferencias, en las cuales participó como delegado de las organizaciones sindicales obreras peruanas, que le habían dado una delegatura para que viaje a Rusia y les informe. También el mismo Haya publicó esa información al respecto. Uno se llama Impresiones de Rusia Soviética; y el otro, es una comparación con Gran Bretaña y Alemania, países occidentales de la época.
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| Antonio Zapata: Fuente: fotografía de Tatiana Gamarra para PuntoEdu. |
—En su introducción, señala una crítica sobre los estudios hagiográficos en torno a la figura de Haya de la Torre.
Sobre los libros biográficos de Haya de la Torre, hay algunos mejores y otros peores. Hay unos que son muy malos, que son pura propaganda. Y otros que tienen un argumento a favor de Haya, pero un argumento desarrollado con propiedad. No todos los libros escritos por apristas sobre Haya pueden calificarse como libros inservibles o inútiles. Yo podría decir lo mismo: hay algunos libros escritos sobre Mariátegui por algunos partidarios suyos que son muy malos. Eso no quita ni pone, siempre habrá libros de mayor y menor calidad. Pero, en ningún caso, no invalida una corriente de interpretación. En el caso particular, en la pregunta sobre Haya, hay algunos libros que lo pintan como un santo, en ese sentido son hagiográficos, vida de santo. Sin ninguna crítica e imparcialidad, describen no a una persona, sino a un líder que pretenden santificar. Sin embargo, hay otros libros apristas, tienen bastante información, argumentos e ideas, sumándose al debate sobre el personaje sin ningún problema. Yo no descalificaría a todos los libros aprietas como hagiográficos.
—¿Cuál es la relación de Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui con la Internacional Comunista, simpatía, discrepancia y ruptura?
Mariátegui nunca rompió con la Internacional Comunista, Mariátegui se murió antes de iniciar su afiliación. En el momento en que estaba afiliándose a la Internacional Comunista, falleció. De tal manera, tuvo razones para acercarse a la Internacional Comunista, y a su vez, como demostró Alberto Flores Galindo, ese acercamiento tuvo algunas discrepancias. En el caso de Mariátegui, no hubo una ruptura. Y, en el caso particular de Haya, sí lo hay. Se acerca a la Internacional Comunista en 1924, se aleja en 1927, y en el VI Congreso de la Internacional Comunista, la Internacional lo condena explícitamente, hace mención de Haya de la Torre como un sujeto indeseable. En el caso de Haya de la Torre, hay discrepancia y un juicio sobre la carrera de Haya negativo, que concluye con una separación definitiva en el año 1928. El debate es en el año 1927, y la separación, en 1928.
—Y la ruptura con José Carlos Mariátegui fue, principalmente, epistolar, por parte de sus principales seguidores.
Te refieres al debate entre Haya y Mariátegui. En el caso de Haya y Mariátegui, no hubo debate hasta la ruptura. El debate viene después de la ruptura, previamente, antes de la ruptura, no intercambian nada. El debate de Haya es con Julio Antonio Mella, quien es un marxista cubano, dirigente del Partido Comunista Cubano, que fue asesinado por el dictador cubano Machado. Julio Antonio Mella desarrolla una polémica con Haya, primero en la conferencia antiimperialista de Bruselas, dónde cuál es la mejor plataforma para conducir la lucha antiimperialista en América Latina, donde el partido es el PC y el frente es la liga antiimperialista, mientras que Haya propone al APRA como partido. Ahí, la discrepancia es sobre la plataforma y estrategia de lucha antiimperialista. Después, Mella y Haya polemizan en México, esa polémica deriva en un folleto titulado ¿Qué es el A.R.P.A.? que Mella publica en México comenzando el año 1928. Año en el cual Haya decide formar un partido político, sin comunicárselo a José Carlos Mariátegui. A partir de esa iniciativa de formar un partido, va a presentarse la ruptura entre uno y otro, a continuación de la ruptura, los dos tratan de ganar a los exiliados. Se producen intercambios de cartas desde Buenos Aires, México, La Paz. Pero entre Haya y Mariátegui nunca vuelven a escribirse. La polémica entre ellos no es epistolar, no es que se escriben cartas. No. Es una ruptura, y luego cada uno, otra vez, de cartas trata de ganarse a los demás. Entre ellos, no vuelven a tener comunicación.
—Hay un intermediario que intercambia cartas con los dos: Eudocio Rabines.
Pero no solamente con él. Haya y Mariátegui le escriben a muchas más personas. No hay un intermediario, como has dicho. Es una persona que los dos tratan de captar. Y Rabines, por su cuenta, se posiciona con el comunismo. Él vivía en París y desarrolla una relación con el Partido Comunista Francés y una persona en particular, que es quien lo lleva, según sus propias declaraciones, Labrousse. Y, finalmente, va a Moscú y de allí regresa al Perú. No es un intermediario entre Haya y Mariátegui, sino una persona a la cual tratan de captar uno y otro a través de cartas.
—Luego de la ruptura con Internacional Comunista, ya va a establecer una ruptura entre aprismo y comunismo, que lo va a perpetuar hasta sus últimos días.
Efectivamente.
—Pero hay cierta ambivalencia, cuando le escribe una carta a Mariátegui, le comunica que él va a realizar la revolución, pero sin mencionar la palabra socialismo. Pero hay muchos escritos, por parte de líderes apristas, en torno al socialismo.
En APRA, de aquellos años, es una opción de izquierda no comunista, no alineada con Moscú, pero es de izquierda. No te llame la atención que plantee, en realidad, no socialización, pero sí nacionalización de tierras, industrias, que está en el programa máximo llamado por los apristas de los cinco puntos. Entonces, no te llame la atención que a veces hablen de izquierda, socialismo o comunismo. Tienes que tomarlo de esa manera, no te debe llamar la atención de encontrar no solo una, sino varias frases que la puedes identificar como producto de un pensamiento de la izquierda en el espectro político.
—La relación entre Haya y Mella va a ser de encuentros y desencuentros. Atacando a Haya desde El Machete y El Libertador. Siendo publicado en Amauta, posterior a la muerte de Mariátegui.
Tienes razón. La polémica entre Haya y Mella fue muy intensa, fue personal, no fue a través de otras personas. Haya estuvo en México dando algunas conferencias, a las que asistió Mella, y polemizaron en público. A continuación, él publica ese folleto. Era una ampliación de unas columnas que le había dedicado a criticar a Haya desde El Machete, que era un periódico y órgano del Partido Comunista Mexicano. El Libertador, no. El Libertador era de la LADLA y era una revista. El Machete era del PCM, donde Mella tenía una columna titulada La Hoz y el Martillo, algunas de las columnas que escribe se le dedican a Haya. Luego, la reúne, amplía y la completa en el folleto mencionado. Donde el argumento de Mella es que los apristas son oportunistas, que adecuan su discurso público a los que los están escuchando. Por eso es su comparación con músicos, por eso es que es una metáfora de la palabra APRA y usa ARPA, cambiando de posición la p y la r, y ARPA es música y músicos son los apristas que tocan la música que el público quiere escuchar. El argumento de fondo está en el título, en la burla, en referencia al título publicado por Haya de la Torre. Como has dicho, en los números siguientes a la muerte de José Carlos Mariátegui, fue publicado en Amauta bajo la dirección de Martínez de la Torre, que ya tenía dos años de aparecido en México.
—Usted señala también los grandes cambios que tiene Haya de la Torre. ¿Cómo definiría su pensamiento?
Haya de la Torre es el creador del populismo latinoamericano. Una corriente política intelectual que ha producido sobre América Latina una opción que consistía en defender el mercado interno, promover la industrialización, hacer una reforma agraria para convertir a los campesinos en consumidores y nacionalizar los recursos naturales para el aparato del Estado, y que tenga el aparato del Estado la capacidad para negociar con el capital extranjero condiciones ventajosas para los pueblos latinoamericanos de la inversión de esos capitales. Haya de la Torre es uno de los primeros que elaboran ese pensamiento. Y luego algunos líderes populistas famosos latinoamericanos son Getulio Vargas en Brasil, Perón en Argentina y Lázaro Cárdenas en México. Son los constructores del populismo latinoamericano, pero antes de ellos hay algunos pensadores que adelantan estas ideas que van a tener los movimientos populistas. Entre ellos se encuentra Haya de la Torre, que es también uno de los fundadores del pensamiento populista latinoamericano.
—También el título del libro llama la atención sobre esta mitificación en torno a la figura de Haya de la Torre por parte de sus principales seguidores.
Por parte de él mismo. Sus seguidores son quienes lo siguen. Pero el que construye su figura es él mismo. El jefe es un líder, partidario, que te guía. Él asume la responsabilidad de guiar un partido, asumiendo un pesado mando, el de guiar, conducir y orientar en una u otra dirección. Impedir que flaqueen, sostenerlos cuando tienen dudas y conducirlos hacia un bien común. Esa es su responsabilidad. Él va asumiendo progresivamente, va construyendo su propio camino, se va encontrando y, con una determinada responsabilidad, la va asumiendo. En ese proceso, va ganando gente. No hay ninguna persona que asuma ese tipo de liderazgo si no tiene partidarios, quienes son los que van a reproducir el liderazgo que va asumiendo. Van a escribir obras hagiográficas, como conversamos antes, acerca de él. Engrandeciendo el movimiento que él ha formado. El origen de su propio liderazgo es el mismo día de la Torre, no el de sus discípulos.
—Las cartas que publicó Javier Landazuri en Los Inicios muestra estos aspectos en torno a su figura. Él prácticamente le da órdenes de cómo deben y a quién deben estar dirigidos, al obrero y no al intelectual. Usted también señala este matiz anti-intelectual de Haya de la Torre.
Bueno, él pensaba que los intelectuales se dedicaban a contemplar el mundo, y él lo que quería era transformarlo. En ese sentido, se siente un político y no un intelectual.
—Cuando estuvo en Rusia, revisando esta serie de documentos. Logró encontrar algunos artículos de ahí a la torre, publicados en algunas revistas o periódicos rusos.
No, la estadía en Rusia no es un secreto que yo haya descubierto. Haya publica dos folletos en los cuales ya cuenta con quién se entrevistó, las ciudades por donde pasó, cómo eran las reuniones. Entonces, ya largamente conocido el viaje de Haya de la Torre. Lo que yo he visto son los papeles del Internacional Comunista. En esos papeles se ve la relación de Haya con la Internacional, con el núcleo de dirigentes comunistas rusos que tenían un partido mundial y creían que debía extenderse también al Perú, interesados en Haya de la Torre como posible puntal de ese partido comunista que ellos esperaban formar en el Perú. Lo que hay en el archivo de la Internacional Comunista, sino en el tipo de relación que él tuvo con la Internacional.
—Al igual que otros personajes, como Jacobo Hurwitz, Nicolás Terreros y Eudocio Rabines.
En los papeles de la Internacional está muy claro la relación que tuvo la Internacional con todos y cada uno de los dirigentes del comunismo peruano de aquellos años. Los papeles van desde el año 1924 y se extienden hasta el año 1938. En los 14 años que tiene relación con Moscú, todos los dirigentes comunistas de la época aparecen alguna vez. Has mencionado Terreros, Hurwitz, y también los que estaban en Perú: Jorge del Prado, Larrea, en fin, hay una serie de dirigentes de la época que aparecen más de una vez en la documentación.
—¿Cuál fue el principal objetivo de la publicación de su libro?
Dar a conocer cuáles eran las razones que hubieron para la formación del APRA, y para el rumbo inicial, y qué tuvo de izquierda no comunista. Del mismo modo, observar cómo ese rumbo que le imprime Haya de la Torre a la naciente APRA lleva a la colisión con Mariátegui. Por otro lado, dejar en claro que la ruptura entre Haya y Mariátegui era un asunto que tenía que ver con el posicionamiento de cada uno de ellos con respecto al Internacional Comunista, en el sentido de que no había habido una polémica entre Haya y Mariátegui, sino que cada uno se había posicionado de forma diferente, de forma opuesta a la Internacional Comunista, y ese posicionamiento lleva a la ruptura, de modo que no hay una polémica previa a la ruptura, sino que se produce una ruptura por el posicionamiento frente a Moscú, y después de esa ruptura viene la polémica. Polémica que se extiende hasta el día de hoy.
—Y cuál sería una próxima publicación que tiene en mente realizar en torno a la figura de Haya, Mariátegui u otro personaje intelectual.
Ahora mismo, estoy trabajando sobre los cuadros del Partido Comunista. La formación del Partido Comunista, su gente, sus líderes de los años veinte y treinta. De alguna manera, es una continuación del libro sobre Haya, tratando los orígenes de la izquierda marxista en el Perú.
—Muchas gracias, historiador Antonio Zapata.
Gracias a ti, Juan, por la publicidad del libro. Hasta otra oportunidad.
*Entrevista a Antonio Zapata, realizado el 2 de marzo de 2026.



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