Discurso de Manuel Seoane como vicepresidente de la Federación de Estudiantes del Perú
Hace la historia del proceso eleccionario en el que dice, estuvieron en lucha reciente dos bandos de tendencias ideológicas distintas y terminó esta parte respecto de la reorganización de la Federación de Estudiantes del Perú; y expuso que con motivo de la prisión del Sr. Victor Raúl Haya de la Torre, los términos espirituales antes opuestos experimentaron una fusión idealista, traducida en la elección unánime del estudiante nombrado. En esa misma elección fui elegido primer vicepresidente y es en este carácter en el que hoy presido la instalación de la nueva junta directiva federal, orgulloso de ser el representante de la unificación estudiantil.
Tiene la actual directiva un significado trascendental. Ella no representa solamente la acción juvenil fortalecida en las ardorosas jornadas de mayo: es también el exponente de la unión inquebrantable creada por las cálidas protestas de octubre.
Somos la juventud que hoy en todas las juventudes del mundo vocea la justicia y la verdad; la única que sobre la faz de la tierra no cede a la carga de tradiciones y leyendas que los retardatarios quieren imponerle ¡Paso a ella que llega radiante y pura, como nuevo Quijote a deshacer entuertos, y a señalar caminos de promisión!
Ella no se ha constituido para ser la farsa decorativa y espectacular donde medran unos cuantos jovenzuelos aniñados. Hagamos de esta ceremonia, pórtico simbólico de la nueva cruzada, la gran fiesta de la voluntad. Es necesario que todos los estudiantes y estudiosos se penetren en la necesidad de sacudir para siempre la modorra enervante que ha escogido atemorizadas las fuerzas vivas del país.
Haya de la Torre en la Jornada del 23 de Mayo, en el Teatro Colon. |
Que cada estudiante rompa una lanza en contra, en defensa de los principios intangibles de los pueblos libres y cante un himno al magno ideal de la reconstrucción nacional. Las rutas están trazadas y no es necesario intoxicarnos más con la barata literatura de los problemas álgidos... esta juventud de hoy no discursea ni especta, sino estudia y actúa... habíamos vivido hasta ahora desvinculados unos de los otros. Por fortuna, ya ha desaparecido esa torpe e inconducente división que antaño existiera entre estudiantes provincianos y capitalinos; de ella solo germinaron recelos y rivalidades estériles. Hoy vivimos una unión comprensiva fecunda y creciente... Son, también cada vez mayores las vinculaciones con el alumnado de las sedes universitarias menores de Arequipa, Cusco y Trujillo. Hay un evidente compañerismo y acercamiento pese a las distancias que se tra-duce en el interés que sentimos los unos por los otros y que nos hace vivir como intensas repercusiones que tuvieron entre los estudiantes arequipeños, trujillanos y cusqueños, las jornadas de mayo y octubre son una prueba prometedora de ella... Mayo y octubre han sido el bautizo y la confirmación de estos nuevos soldados del Ideal y es necesario persistir en la reacción. Organicémonos, para vencer más tarde en nuevas jornadas trascendentales. Que mi voz esta noche tenga repercusión múltiple e incontrastable al pedir organización... la juventud, entonces si debe intervenir con la altivez con que cercanamente lo ha hecho, lanzando a los vientos el grito de su protesta gallarda. Esa es la elevada política de amar a la libertad y la justicia... Criticar es mirar el ideal a través de la realidad y así juzgarla; nuestra Universidad evidentemente no ha alcanzado el nivel de perfección que anhelamos para ella, maestros y estudiantes. Nos aprestamos a reformarla, y felizmente, parece que hay un tácito entendimiento en la necesidad de que esa urgente reforma se verifique por evolución y no por revolución. Las razones son obvias... colaboraremos en lo sucesivo no como enemigos ni como elementos antagónicos, sino de franco y común acuerdo, para llevar por fin a cabo la magna obra, por la cual la juventud viene luchando incansablemente desde que iniciara el fecundo movimiento de reforma universitaria del año 1919.
La Federación de los Estudiantes exhorta a los jóvenes profesionales para que se presenten a los concursos que para la provisión de cátedras ha promovido acertadamente el Consejo Universitario, en la convicción de que en ellos serán consagrados quienes ten-gan verdadero amor al nobilísimo apostolado de la docencia.
En el Perú, hay que ser nacionalista. No con ese nacionalismo patriotero y enfermizo que simula exaltaciones histéricas en las plazas y que fomenta el odio entre los pueblos. Hay que practicar un nacionalismo relativo, hecho a base de amor y comprensión de lo nuestro, resolviendo primero el múltiple problema de nuestro armazón social.
En el Perú, la solución del problema social, por ahora y dentro de la realidad, debe estar precedida de la solución de la instrucción. Es necesario formar en el obreraje una conciencia clasista perfectamente orientada: Y no hallaremos medio superior para lograrlo que multiplicar la obra de las Universidades Populares y las Universidades Indígenas con programas especiales revisados por cuerpo docente de amplia preparación; con la obtención de sus cátedras por concursos y, en general, apliquemos a su funcionamiento todos los requisitos que proclamamos a cada instante para nuestra universidad mayor.
*El Comercio, Edición de la mañana, 2 de noviembre de 1923, p. 6.
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