Ernesto Cardenal. Hay muchos sandinistas peruanos, desde Haya de la Torre y Esteban Pavletich

Entrevista a Ernesto Cardenal, realizada por Fernando Vázquez para Equis.

"Hay muchos sandinistas peruanos, desde Haya de la Torre y Esteban Pavletich hasta los combatientes anónimos que posiblemente están allá preparando con los guerrilleros del Frente Sandinista una nueva y arrasante ofensiva contra la más negra dictadura de América Latina, la de Somoza. Hemos venido aquí a agradecer lo que han hecho por nosotros los peruanos de ayer y de siempre y para pedir más ayuda". 

—¿Cómo está canalizando sus acciones el Frente Sandinista para derribar a la dictadura de Somoza?

—Más concretamente se sabe que el pueblo de Nicaragua está luchando con todas sus fuerzas por sacudirse de la dictadura por medio de las armas y bajo la dirección de su vanguardia, el Frente Sandinista. Ya he dicho que todo Nicaragua es en estos momentos sandinista. No hay nadie que crea o respalde a Somoza, salvo quienes están en el gobierno.

—Usted dice que todos los nicaragüenses son sandinistas. ¿Cuándo cree que esta masiva presencia logre derribar a Somoza?

—Creemos que va a ser a corto plazo. Somoza tiene los días contados. Pero si no lo fuera así, la lucha seguirá, siempre firme, hasta el derrocamiento de la dictadura del tirano. Ahora la consigna de todo el pueblo de Nicaragua es la consigna del Frente Sandinista, que es Patria Libre o Morir. Lucharemos con todas nuestras fuerzas hasta el derrocamiento de la dictadura, que tanto daño ha hecho y continúa haciendo a nuestro pueblo. Pero creemos, y tenemos esa íntima convicción, que nuestro triunfo está cerca.

—¿Cómo explica usted que en el Frente Amplio de Oposición que se ha creado en Nicaragua converjan obreros, estudiantes, profesionales y hasta empresarios?

—Porque todos están contra Somoza. Es una situación que no se puede explicar, todos están contra Somoza, nadie lo apoya. Eso es lo que aglutina a todos los sectores de la población, que son tan diferentes.

Ernesto Cardenal.

—¿Todos esos sectores están de acuerdo en la instauración del socialismo a la caída del actual régimen?

—No, Están, en primer lugar, de acuerdo en el derribamiento de la dictadura y estan de acuerdo, también, en el pedido de democracia. Pero de una democracia verdadera, no como la que actualmente impera.

—¿Entonces está usted de acuerdo en que lo primero es derribar a Somoza?

—Claro. Derribar a Somoza es lo primero. Y no sólo derribar a él, sino también al somocismo. Al decir somocismo me estoy refiriendo a la Guardia Nacional y a todos quienes tienen diversos grados de influencia en el régimen. Posterior a este paso, vendría el establecimiento de un gobierno democrático para que después haya elecciones libres y el pueblo escoja el gobierno que desea.

—Se acaba de dar a conocer el retiro del "Grupo de los Doce" de las negociaciones destinadas a lograr solución a la situación creada en Nicaragua. Ellos consideran que no se está buscando la expulsión real de la familia Somoza de la escena política nicaragüense. ¿Este retiro también significa el alejamiento del Frente Sandinista y, obviamente, el fracaso de las negociaciones?

—El Frente Sandinista no estaba en el Frente Amplio Opositor, sino solamente el "Grupo de los Doce", que ha dado su apoyo al Frente Sandinista. Este alejamiento, te lo puedo asegurar, sí significa el fracaso de las negociaciones porque hemos sabido que los demás grupos opositores también se han retirado, según últimos informes que hemos recibido. Quiero aclararte una cosa. El gobierno de los Estados Unidos conformó una Comisión Negociadora Internacional para buscar solución al problema de Nicaragua. Pero esta Comisión lo que busca es la permanencia del somocismo; es decir un somocismo sin Somoza. Nosotros no lo podemos aceptar y por eso no participamos de las discusiones. Hay algo más. Cualquiera que participe de esta componenda será considerado reo de alta traición y por tanto sometido a la justicia del pueblo. Los que quieren la supervivencia del somocismo son quienes tienen intereses reaccionarios con el imperialismo norteamericano. Por supuesto que el gobierno de los Estados Unidos también participa de esto. Dice defender los Derechos Humanos pero hasta ahora no ha hecho una condena enérgica al régimen de Somoza. Es que Somoza se siente tan protegido por ellos, que incluso ha dicho al Presidente Carter que si quiere que lo saque. Y hasta ahora está ahí. Por eso es que de todas partes del mundo están exigiendo a Carter para que presione a Somoza.

—Hemos sabido de muchos temores de cierta gente acerca del futuro de Nicaragua a la caída de Somoza. ¿Cuál sería el régimen a instaurarse en su país al término de la dictadura?

—Ese régimen estaría compuesto por todas las fuerzas opositoras y con participación de todas ellas.

—Mi pregunta era más directa. Se piensa, por ejemplo, en Nicaragua convertida en una segunda Cuba. Lo que nosotros deseamos para el pueblo de Sandino es el establecimiento del socialismo…

—Exacto. He dicho que Nicaragua no va a ser una segunda Cuba sino una primera Nicaragua, una nueva Nicaragua me explico mejor...

—¿Pero en socialismo?

—Ahorita sería un gobierno provisional compuesto por todas las fuerzas opositoras

—¿Quién sería el Presidente?

—Se ha designado ya un triunvirato, compuesto por un representante del "Grupo de los Doce", por el Presidente de la Coalición de Partidos Opositores y por un empresario. De ahí saldría el nuevo Presidente que Nicaragua quiere y espera.

—¿Cómo explica la tranquilidad de Somoza ante tanta voz que se alza en su contra exigiéndole su alejamiento del poder?

—Esta pregunta que tú me haces me parece que contribuye a aclarar una cosa muy importante. No se trata de que Somoza sea tranquilo o impasible. Somoza es un loco, un enfermo mental. Nosotros estamos en lucha con un loco. Como te vuelvo a repetir, en Nicaragua nadie cree en Somoza, pero éste tiene el poder sólo por la fuerza de las armas y el empleo del terror. Por eso es que Somoza se siente superior. Porque sabe que sus órdenes, por más terroríficas que sean, serán cumplidas. Por eso hemos visto la destrucción de nuestro pueblo, contra poblaciones indefensas y contra ciudadanos que combaten al tirano. Pero yo he dicho que Nicaragua está con sus ciudades destruidas y su economía en quiebra pero con un gran tesoro, que lo constituye su juventud. Con jóvenes como los que actualmente luchan por la liberación de Nicaragua será fácil reconstruir nuestro país y crear la sociedad que todos hemos soñado y por la que tantos han muerto.

—Siempre me he preguntado cómo un sacerdote católico podría participar en la lucha guerrillera por la liberación de su pueblo. Personalmente, ¿no considera contradictorio ser sacerdote y guerrillero?

—Consideramos que la liberación es una lucha cristiana. En eso coincidimos con Camilo Torres, la revolución es una lucha cristiana y sacerdotal. Será por eso que me preguntaron por el marxismo. Yo he dicho que los marxistas que luchan en América Latina tienen mucho de misticismo. En ese sentido, también tienen misticismo los cristianos que están luchando por la revolución en todos los países.

—¿Usted se considera marxista?

—Yo me he declarado un cristiano marxista...

—¿Es posible serlo, no hay ninguna contradicción?

—No tiene que haber ninguna contradicción. Como no hay contradicción entre el cristianismo y la democracia, aunque son cosas diferentes estos conceptos de marxismo y democracia. Yo digo que es perfectamente válido ser cristiano y marxista. Mi caso es un ejemplo.

—¿Qué opinión le ha merecido el silencio de la jerarquía eclesiástica mundial en torno al caso de Nicaragua?

—No toda la jerarquía ha callado. Ha habido Obispos que se han pronunciado con respecto al caso de Nicaragua. Pero es claro que son pocos los Obispos que están al lado del pueblo y ningún Arzobispo lo está. En Colombia, por ejemplo, me acaban de prohibir efectuar una misa como la que hemos tenido ahora, y es que el Arzobispo de Bogotá tiene el grado de Mariscal de las Fuerzas Armadas. Pero hay casos de solidaridad y apoyo. Por ejemplo el Obispo de El Salvador, algún sector de la iglesia norteamericana y de la iglesia europea. Y la jerarquía nicaragüense ha enviado una carta al Presidente norteamericano pidiendo que deje de otorgar ayuda de cualquier tipo al régimen de Somoza, ya que incluso las ayudas para fines educativos y agrícolas vienen canalizadas para reprimir al pueblo. El Papa no ha dicho nada. Ni éste ni el anterior Papa que murió. No sé por qué el Papa no dice algo, creo que ya es tiempo de que lo haga en vista del gran genocidio que se está cometiendo en Nicaragua.

—Oí decir al Embajador de Nicaragua en Lima que los problemas en su país no eran tales y que lo que llegábamos a saber por la prensa era sensacionalista e inflado. Usted que es testigo de los acontecimientos, ¿qué nos puede decir al respecto?

—La prensa ha informado bastante de eso. Pero lógicamente las acciones han sido mucho mayores. Lo que dice el Embajador deben ser consignas de Somoza. El genocidio es terrible y por eso yo lo estoy dando a conocer mejor en estos países que estoy visitando. Pero mejor es que te lea estas cifras que las tengo a la mano. Es el saldo de la represión y la violencia: de 7 mil a 10 mil muertos; Esteli, Masaya, Chinandega, León totalmente destruidas por el Ejército; 1046 encarcelamientos; 20 mil heridos; 24 desaparecidos en las cárceles; 4 barrios saqueados y bombardeados en Managua; 44 allanamientos ilegales; 5 locales de medios de comunicación destruidos; olas de robos y saqueos en varias ciudades del país y 10 mil huérfanos. Son algunos datos. En todas las acciones nosotros tuvimos como 4 bajas, mientras que por el lado de la Guardia Nacional murieron oficiales de alta graduación. El odio del pueblo contra Somoza por todas estas acciones contra el pueblo rebasa/todos los límites y ahora todo el mundo quiere combatir. Eso está bien. Lo que lamentamos es tanta muerte inútil.

*Equis. El semanario del pueblo peruano, 8-14 de noviembre de 1978, pp. 18-20.

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