Entrevista a Guillermo Fernández. Pedro Zulen, intelectuales y luchas sociales

Entrevista a Guillermo Fernández. Pedro Zulen, intelectuales y luchas sociales (1)

—¿Cómo nació tu interés por estudiar la obra de Pedro Zulen, que es amplísima?

Mi interés por la historia de los intelectuales de izquierda en el Perú es anterior a la realización de mis estudios de maestría en Historia en la Universidade Estadual de Feira de Santana. Leí con mucho interés la obra de Alberto Flores Galindo y estaba interesado por la biografía de José Carlos Mariátegui, pero no me acerque a Pedro Zulen hasta que empecé a frecuentar al historiador Wilfredo Kapsoli. Nadia López y yo, lo visitábamos con el fin de hacer su bio-bibliografía, y en las charlas que tuvimos, él nos presentó a los principales representantes de la Asociación Pro-Indígena (API): Pedro Zulen, Dora Mayer y Joaquín Capelo. A partir de ahí, en el 2014 presente una primera ponencia sobre Zulen en el IV Congreso Internacional de Estudiantes de Historia (organizado por la UNMSM). En ese entonces, preparé un balance bibliográfico y así empecé a leer a otros estudiosos del personaje como Gerardo Leibner y Saby Lazarte. 

En el 2016, ya en Brasil y en coordinaciones con mi asesor de tesis, Eurelino Coelho, estudioso de la izquierda brasileña, fue que finalmente me anime a estudiar a Pedro Zulen. En las historias de la República Aristocrática, se solía omitir las discusiones políticas e intelectuales de los años de 1900 a 1910. Asimismo, en el análisis de la historia intelectual, la bibliografía especializada tendía a concentrarse en los “principales” representantes de la Generación (o de los grupos generacionales) del Novecientos y Centenario (Víctor Andrés Belaunde, José Carlos Mariátegui, Cesar Vallejo, entre otros). Por esos motivos, un acercamiento a Zulen era algo pertinente. 

—Un dato curioso es que el personaje que estudiaste en tu tesis de licenciatura sobre Emilio Choy y posteriormente en libro. Al igual que Pedro Zulen, ambos intelectuales son de origen asiático.

Sí, es un dato curioso del que no me percate inicialmente. Ambos fueron personajes con ciertos parecidos: los dos tuvieron padres que procedían de China, los dos integraron familias que fueron víctima de xenofobia y sufrieron para instalarse en el Perú, los dos personajes se insertaron en las luchas sociales de las clases populares peruanas y los dos escribieron poco sobre China (apenas un artículo cada uno). 

—Estamos ante varios Zulen a lo largo de su vida, el intelectual, el radical, el indigenista… En el capítulo cuarto, señalaste que Zulen atravesó cambios en su pensamiento y praxis a lo largo de su vida.

Sí. Utilice como referencial metodológico a Michael Löwy y sus investigaciones sobre la formación de intelectuales contestatarios, planteamientos que desarrolló en su libro Para una Sociología de los Intelectuales Revolucionarios (La Evolución Política de Lukács, 1909-1929). Ahí Löwy sugirió que los intelectuales radicales no nacen, sino que se forman en el tiempo. En el caso de Georg Lukács, Löwy señaló que, en realidad, el filósofo húngaro fue un intelectual con orígenes aristocráticos. Entonces, se interrogó sobre los motivos que lo llevaron a defender la posición de clase de los obreros ¿cómo Lukács se sumó a las luchas sociales de una clase social a la que no pertenecía? En el caso de Zulen, él no fue un intelectual obrero o campesino. Entonces ¿Por qué asumió sus reivindicaciones sociales? En mi tesis me interesó explicar cómo Zulen se radicalizó. A diferencia de la mayor parte de las investigaciones que presentaban a Zulen como un intelectual ya radicalizado (o destinado a serlo), mi principal aporte fue mostrar los cambios en su praxis política. 

Guillermo Fernández sosteniendo su libro sobre Emilio Choy en el Museo José Carlos Mariátegui.

—En el segundo capítulo, señalas que Zulen fue un intelectual que ha estado entre el olvido y la reivindicación.

Sí, uno de los propósitos de mi investigación fue estudiar como Zulen fue disputado dentro del campo académico. En la década de 1990 se dejó de lado los estudios de los intelectuales radicales. La imposición del neoliberalismo afectó a las ciencias sociales en general y a la historiografía en particular. En el campo de la historia, se dejó de lado el estudio de los intelectuales radicales y se empezó a priorizar a los pensadores afines al capitalismo, para ver cómo estos “contribuyeron” a su “aprendizaje” en el país. En las décadas de 1970 y 1980 la realidad fue diferente. En esos años, se desarrolló el apogeo del estudio de los movimientos sociales y de sus intelectuales orgánicos. Wilfredo Kapsoli inició el estudio histórico de figuras como Zulen, Mayer y Capelo con su libro El pensamiento de la Asociación Pro-Indígena (Centro Bartolomé de Las Casas, 1980). Dos años después, Alberto Flores Galindo, incluyó a Pedro Zulen en su antología sobre el Pensamiento Comunista en el Perú (F. Campodónico F., Editor, 1982). 

En 1990, se inició el proceso de silenciamiento de los intelectuales radicales en el país. La figura de Zulen estuvo dentro de los condenados y desde esa fecha fueron, básicamente, los filósofos quienes lo reivindicaron. En el 2014, Saby Lazarte publicó su estudio El pensamiento filosófico de Pedro Zulen: Educación, hombre y filosofía (Editorial Universitaria de la Universidad Ricardo Palma) y en el 2015 Pablo Quintanilla, Rubén Quiroz, Joel Rojas editaron una buena parte de los escritos de Zulen (Pedro S. Zulen. Escritos reunidos, Fondo Editorial del Congreso del Perú). A esas investigaciones, le siguieron las tesis El joven Pedro Zulen Aymar: Historia social de un romántico revolucionario (Universidade Estadual de Feira de Santana, 2018) de mi autoría y El encuentro entre indigenismo y política. El movimiento descentralista federalista en el sur del Perú, Puno (1915-1920) (Universidade Federal de Ouro Preto, 2019) de Nadia López Soncco quien dedico uno de sus capítulos al estudio de Zulen, su semanario La Autonomía (1915) y las redes intelectuales que se formaron en el sur andino contra el centralismo limeño. 

Con el contexto de la conmemoración del centenario del fallecimiento de Zulen, se volvieron a editar publicaciones en las que Zulen tuvo un papel importante. En el 2021, Kapsoli editó la edición facsimilar del boletín El Deber Pro-Indígena, órgano oficial de la Asociación Pro-Indígena. En el 2023, Saby Lazarte hizo lo propio con el semanario La Autonomía. Finalmente, el 2024, Kapsoli, Víctor Mazzi y Rolando Gutiérrez editaron Gamonalismo y Centralismo, libro inédito de Zulen donde se recopilaron sus artículos periodísticos referentes a estas problemáticas. 

—Cuando nos encontramos en la Biblioteca Nacional del Perú, mientras recopilaba artículos de Luis Alberto Sánchez para mi tesis de maestría. Me pasaste el dato de que Sánchez escribió un artículo de homenaje en la revista Mundial titulado “Se nos ha ido un maestro” (1925), en el que rescata que se ha ido un compañero que sabía enseñar, y un maestro que se hacía querer. Y, además, señala la enseñanza sobre la historia, sin ser Pedro Zulen historiador, así como el ejercicio de la catalogación…

Sí, recuerdo. En general, la Generación del Centenario, en la que están Jorge Basadre, José Carlos Mariátegui y Luis Alberto Sánchez, concuerdan en que Zulen fue un personaje de avanzada para su tiempo. Cronológicamente, pertenecía a la Generación del Novecientos, pero por las ideas y la praxis política, era un intelectual más cercano al grupo Centenario. Sánchez lo reivindica, señalando que parecía un personaje contemporáneo a ellos. Zulen, como los integrantes del Centenario, fue un estudiante activo y cuestionador de sus maestros y ya como profesor asumió los ideales de la Reforma Universitaria. Mariátegui señala en Los Siete Ensayos de Interpretación de la realidad peruana (1928), que Zulen era uno de los pocos profesores que estaba a favor de la Reforma Universitaria, reivindicándolo en sus ensayos sobre educación y literatura. En 1923, Zulen asumió la dirección de la Biblioteca de la UNMSM e inició su proceso de modernización, renovando su catálogo y emprendiendo la edición del Boletín Bibliográfico

—Vemos en Zulen a uno de los primeros intelectuales que ejerce la palabra y la acción por las reivindicaciones sociales.

La trayectoria de Zulen fue marcada por su compromiso con las luchas sociales indígenas. Estas luchas inician durante su activa participación en la API, fundada en 1909. Él, como estudiante universitario, ya tenía ciertas críticas hacia el sistema social. Por su curiosidad intelectual, se anima a organizar un conversatorio universitario sobre la problemática de la educación en el Perú. Ello lo hizo a través del Centro Universitario, organización que agrupaba a los estudiantes de San Marcos. Es allí donde conoció a Dora Mayer, quien, en una de las sesiones de la actividad, propuso la necesidad de fundar una asociación o un organismo que, fuera del Estado, se encargará de que los reclamos de los indígenas lleguen a buen puerto. A esta iniciativa se sumaron Joaquín Capelo, a quien Zulen reconocía como su maestro, y otros compañeros generacionales que participaron en el conversatorio (como José de la Riva-Agüero). Algunos meses después, en octubre de 1909, se funda la Asociación Pro-Indígena. 

La API inicialmente tuvo entre sus integrantes a algunos intelectuales oligárquicos, pero estos con el tiempo se fueron alejando. Así, quienes terminaron asumiendo la dirección fueron Joaquín Capelo, Dora Mayer y Pedro Zulen. Pedro Zulen, por la función que tuvo, empezó a viajar por el país. Justamente, mi tesis de maestría concluye con un primer viaje que él hace a Jauja. Ahí él recolectó testimonios sobre algunos abusos, pero parece que sufrió algunos engaños durante esa labor. A partir de su experiencia, llegó a publicar un artículo sobre como se desarrollaba el sistema de enganche en el país. Un artículo que fue una crítica social en la que se anexaron algunos documentos (como los contratos de enganche) como prueba de los abusos que se cometían. Ya estamos ante un intelectual radicalizado. Él no se dejó de preocupar por las luchas sociales que ocurrieron en nuestro país hasta que falleció en 1925.

—Los problemas económicos también le truncaron varios proyectos que Pedro Zulen tenía en mente.

Sí, él no era un intelectual con recursos económicos. La Universidad, a inicios del siglo XX, era un reducto de la oligarquía, pero aun así podían ingresar algunos estudiantes que no pertenecían a esta clase social. Él ingreso a la Universidad y casi inmediatamente se tuvo que poner a trabajar. En 1908 trabajó como amanuense en la Facultad de Ciencias. Desde 1907, empezó a colaborar con diversos medios periodísticos como Variedades y La Prensa. En la década de 1920, las dificultades económicas le impidieron concretar la edición de su libro Gamonalismo y Centralismo, texto en el que recopilaba lo mejor de su producción periodística. 

—En los debates que se impartían en el Centro Universitario, donde Zulen fue uno de sus impulsores, guardan alguna coincidencia con el Conversatorio Universitario de la Generación del Centenario.

Sí. El conversatorio universitario más conocido es el que organizó Raúl Porras Barrenechea y su grupo generacional en 1921. En ese momento, ellos abordaron temas relativos a la Independencia peruana. Pero, esa actividad no fue el único conversatorio estudiantil que se organizó. La generación de Zulen, a través del Centro Universitario, organizó en 1909 un conversatorio sobre la realidad de la educación peruana. Yo no he profundizado en el tema, pero es probable que entre 1909 y 1919 se hallan organizado otros conversatorios de estudiantes. Era una de las formas en cómo se cuestionaba a los maestros y lo que se les enseñaba.  Es ahí donde Zulen se empezó a radicalizar y cuestionó el torremarfilismo de la Universidad. Para Zulen, la Universidad debía conseguir expandir sus conocimientos entre las clases populares. En este contexto, se empezó a hablar de la necesidad de la Extensión Universitaria.

—En estos conversatorios, además de la brillantez de la conferencia, no se tiene registro del debate realizado a partir de la exposición del conferencista, solo se tienen pequeñas crónicas al respecto.

El conversatorio de 1909 fue cubierto en el diario La Prensa y en sus páginas se publicaron las actas del evento, así como también algunas interrogantes de los participantes. A partir de rastrear aquella información, pude hacer un cuadro con los nombres de los expositores, los participantes y las temáticas que se pudieron discutir.

—Estamos ante un intelectual desmesurado, es decir, por los temas que se abarcó, pasando por lo histórico, filosófico, científico, etc. Según pude revisar, una reseña que realizó Tomás Caycho en el Boletín Museo José Carlos Mariátegui sobre las ideas psicológicas de Pedro Zulen.

Sí, en el Boletín Museo José Carlos Mariátegui se publicaron algunas de las exposiciones que se presentaron en el Coloquio “Pedro Zulen: Centenario de su fallecimiento” (Museo José Carlos Mariátegui, 2025). Aquellas investigaciones muestran que existen múltiples entradas al personaje pues tuvo diferentes aportes para el desarrollo de la ciencia y también a las luchas sociales que ocurrían en el país. 

—Y hay otro personaje olvidado por la historiografía que tienes en mente rescatar y estudiar, como lo has hecho con Emilio Choy y Pedro Zulen. 

Lo último que investigué es sobre Francisco Miró Quesada Cantuarias. Me llamó la atención que, a pesar de que es un filósofo reconocido, en el campo de la historia casi no se le ha dedicado investigaciones históricas. Es un personaje más investigado en el campo de la filosofía. Pertenece a la generación de Augusto Salazar Bondy. Lo poco trabajado por los historiadores quizás se debe a que la mayor parte de su producción académica tiene que ver con aspectos puntuales de la filosofía. Pero, también era un personaje preocupado por la historia y la política y escribía artículos periodísticos al respecto. Revisando el suplemento dominical de El Comercio, me topé con que en 1959 él realizó un viaje a los países socialistas (URSS y a la República Popular China) y dejó testimonios por escrito de esas experiencias. A partir de ahí, pude escribir un artículo sobre sus impresiones de su viaje a China y el impacto político que tuvo su testimonio. 

—Has logrado realizar una recopilación bibliográfica de los escritos de Zulen, en revistas nacionales e internacionales.

No, porque todavía se pueden hallar algunos textos de él. En 1925, la hermana de Pedro Zulen, Esther, publicó en el Boletín Bibliográfico una primera bibliografía de Pedro. Esta ha sido tomada como la bibliografía oficial y sobre ella se han sustentado trabajos de investigación de historiadores y filósofos. Al revisar los periódicos en la Sala de Hemeroteca de la Biblioteca Central de la Universidad de San Marcos, me di con la sorpresa de que Zulen comenzó a publicar desde 1907 en La Prensa, y tiene una buena cantidad de artículos que no están incluidos en la bibliografía elaborada por su hermana. En el mismo Archivo Zulen hay algunos artículos que no llegaron a aparecer en los periódicos. Uno fue sobre un Congreso de Estudiantes que se realizó en Montevideo, Uruguay. Era el I Congreso de Estudiantes Americanos que, según Pedro, debió aparecer en La Prensa, pero no fue así. Por algún motivo, no se publicó. La lectura de aquellos textos me ayudó a comprender como se desarrolló su proceso de radicalización intelectual y política. Todavía está por hacerse una bibliografía definitiva de Zulen. 

—La verdad que sería muy importante tener el registro de intelectuales tan multifacéticos. Siempre se pueden encontrar artículos desconocidos. Incluso he podido encontrar algunos artículos inéditos de Luis Alberto Sánchez.

Tú que eres un conocedor de Luis Alberto Sánchez, espero que puedas completar esa bibliografía. En mi caso, la de Zulen. En realidad, falta hacer eso con varios intelectuales peruanos.

—Sobre todo, de los que no han sido muy estudiados, como Clodoaldo Espinoza.

Sí, totalmente de acuerdo. Clodoaldo es un intelectual que escribió una cantidad considerable de textos, como 10 figuras de américa (Taller gráfico P.L Villanueva, 1961) donde uno de sus capítulos está dedicado a Zulen. A pesar de su importante producción intelectual, aun es un personaje poco conocido entre nosotros. 

—Bueno, Guillermo, muchas gracias por aceptar la entrevista, sobre todo a pocos días de conmemorar un año más del fallecimiento de Pedro Zulen. Qué mejor manera de celebrarlo que hablando con un historiador que se ha dedicado a estudiarlo a profundidad. Espero que pronto se transforme en un libro, quizás más ampliado.

Gracias por el interés por Zulen y por incluirlo dentro de tu blog Intelectuales y Políticos, que sigo con mucho interés.

(1) La tesis de maestría sobre El joven Zulen se encuentra disponible en https://www.academia.edu/127294892/O_jovem_Pedro_Zulen_Aymar_Hist%C3%B3ria_Social_de_um_rom%C3%A2ntico_revolucionario_1889_1912_ https://www.academia.edu/127294892/O_jovem_Pedro_Zulen_Aymar_Hist%C3%B3ria_Social_de_um_rom%C3%A2ntico_revolucionario_1889_1912_  
* Entrevista al historiador Guillermo Fernández, realizada el 18 de enero de 2026.

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